El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha inaugurado las jornadas “Comer sano no es un tema menor” en el Congreso de los Diputados, donde se abordó el preocupante consumo de bebidas energéticas entre adolescentes. Según un estudio del Ministerio de Sanidad, casi el 40% de los jóvenes de 14 a 18 años consume estas bebidas, siendo más común entre los chicos. Bustinduy anunció una normativa para prohibir la venta de estas bebidas a menores de 16 años debido a sus efectos nocivos, que incluyen hipertensión, insomnio y trastornos cardiovasculares. Además, se destacó que un 15% de los adolescentes mezcla estas bebidas con alcohol, aumentando los riesgos para su salud.
El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha inaugurado este lunes las jornadas “Comer sano no es un tema menor” en el Congreso de los Diputados. Este evento, que también contó con la participación de las ministras Mónica García y Sira Rego, se centra en la problemática de la publicidad de alimentos poco saludables.
Bustinduy ha anunciado una nueva normativa que busca prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, alertando sobre los efectos nocivos que estas bebidas pueden tener en la salud juvenil, tales como hipertensión, insomnio y trastornos cardiovasculares.
Un reciente estudio del Ministerio de Sanidad revela que el 38,4% de los jóvenes entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas, siendo el consumo más elevado entre los chicos (45,7%) en comparación con las chicas (31%). Además, el informe indica que un preocupante 15% de estos adolescentes mezcla estas bebidas con alcohol, lo que incrementa considerablemente los riesgos para su salud.
A lo largo de la jornada, expertos en salud y nutrición han abordado los peligros asociados al consumo de estas bebidas. La ingesta regular se ha vinculado a problemas serios como sobredosis de cafeína y osteoporosis. También se han señalado efectos psicológicos negativos y alteraciones del comportamiento debido a un consumo excesivo.
Dada esta situación, el Ministerio de Consumo está considerando extender la prohibición a todos los menores de 18 años para aquellas bebidas que contengan más de 32 mg de cafeína por cada 100 ml. Esta propuesta cuenta con el respaldo del 90% de la población según un barómetro reciente elaborado por AESAN.
Bustinduy enfatizó que la intención detrás de esta medida es proteger a niños y adolescentes frente a riesgos evidentes para su salud. “Lo que proponemos no es otra cosa que proteger a nuestros jóvenes de prácticas comerciales que normalizan conductas perjudiciales”, afirmó.
El ministro también destacó que la salud infantil ha sido una prioridad para su departamento. Esto se evidencia en iniciativas como el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables, que garantiza cinco comidas saludables semanales en centros educativos y prohíbe las bebidas energéticas y azucaradas.
Además, se están explorando regulaciones para controlar la publicidad dirigida a menores sobre alimentos insalubres, siguiendo ejemplos establecidos en otros países europeos como Portugal y Reino Unido. “Nuestro objetivo es crear entornos seguros para la infancia”, concluyó Bustinduy.
Durante las jornadas también intervinieron profesionales destacados en nutrición y salud pública, como Ana López Santacruz, directora de AESAN; Patricia Estevan del grupo SEMFYC; así como representantes internacionales como Luz de Regil, Directora de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS.
Estas iniciativas reflejan un compromiso claro por parte del gobierno español hacia la mejora de hábitos alimentarios entre los jóvenes y una respuesta efectiva ante el creciente problema de la obesidad infantil.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 38.4% | Porcentaje de jóvenes de entre 14 a 18 años que consume bebidas energéticas. |
| 45.7% | Porcentaje de chicos que consumen bebidas energéticas. |
| 31% | Porcentaje de chicas que consumen bebidas energéticas. |
| 15% | Porcentaje de adolescentes que mezcla bebidas energéticas con alcohol. |
Casi el 40% (38,4%) de los jóvenes entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas, siendo mayor el consumo entre los chicos.
Los efectos nocivos incluyen hipertensión, insomnio, sobrepeso, trastornos cardiovasculares y otros problemas de salud asociados al consumo excesivo de cafeína.
Se plantea prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y ampliar esta prohibición a menores de 18 años para aquellas con más de 32 mg de cafeína por cada 100 ml.
Un 15% de los adolescentes que consumen bebidas energéticas también las mezclan con alcohol, lo que multiplica los riesgos para la salud.
El ministerio ha aprobado el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y busca regular la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a menores.