El Ministerio de Igualdad ha presentado un informe que analiza la situación de vulnerabilidad de diversas mujeres frente a las violencias machistas. Este estudio, realizado por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, profundiza en los datos de la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2024, centrándose en grupos específicos como mujeres con discapacidad, gitanas, extranjeras, jóvenes y mayores de 65 años. Los hallazgos revelan que las mujeres con discapacidad sufren violencia física y sexual en mayor proporción que aquellas sin discapacidad. Además, se observan diferencias significativas en la prevalencia de violencia entre mujeres gitanas y no gitanas, así como entre mujeres nacidas en España y en el extranjero. El informe destaca también que las jóvenes son las más afectadas por diferentes formas de violencia, aunque presentan las tasas más bajas de denuncia.
El Ministerio de Igualdad ha presentado un nuevo estudio a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género (DGVG), titulado “Mujeres especialmente vulnerables a la violencia”. Este informe tiene como objetivo profundizar en los datos ofrecidos por la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2024, ampliando el análisis sobre diversos grupos de mujeres que enfrentan situaciones de riesgo. El estudio examina la violencia sufrida por mujeres con discapacidad, gitanas, inmigrantes, jóvenes entre 16 y 24 años y mayores de 65 años.
Según los hallazgos del informe, el 14,8 % de las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % ha experimentado violencia física a lo largo de su vida por parte de una pareja, en comparación con el 9,7 % de aquellas sin discapacidad. La prevalencia de esta violencia aumenta según el grado de discapacidad: se sitúa en el 13,4 % para las mujeres con discapacidad entre el 33 % y el 64 %, y en el 18,2 % para quienes tienen un grado del 65 % o más. También se han encontrado diferencias significativas en relación a la violencia sexual, donde el 11,3 % de las mujeres con discapacidad ha sufrido este tipo de agresión frente al 8,2 % entre las que no tienen discapacidad.
En cuanto a las mujeres gitanas, el informe revela que el 16,5 % ha padecido violencia por parte de alguna pareja a lo largo de su vida, cifra que contrasta con el 30,4 % entre las no gitanas. Esta diferencia se debe principalmente a una menor incidencia de violencia emocional o control. Además, solo un 51,6 % de las mujeres gitanas busca ayuda formal o informal tras sufrir violencia por parte de su pareja, comparado con el 78,6 % entre las no gitanas. En términos de violencia sexual fuera del ámbito de la pareja, solo un 6,4 % de las gitanas reporta haberla sufrido frente al 14,5 % entre sus contrapartes no gitanas.
Por otro lado, el estudio indica que el 13,3 % de las mujeres nacidas en el extranjero ha sufrido violencia física por parte de una pareja. Esta cifra es significativamente mayor entre aquellas provenientes de Sudamérica (18,5 %) y América del Norte y Central (15,6 %). La prevalencia total de cualquier tipo de violencia ejercida por parejas es del 29,1 % para mujeres nacidas en España y del 34,9 %, para aquellas nacidas fuera del país.
A partir del análisis realizado por la DGVG se observa que el 8,8 % de las mujeres jóvenes entre 16 y 24 años han sufrido violencia física en algún momento. En contraste, solo un 5 %, corresponde a las mayores de 65 años. Sin embargo, cuando se trata de violencia sexual, las cifras son alarmantes: un 16,0 %, dentro del grupo joven reporta haber sido víctima frente al 9,9 %, correspondiente a mujeres entre 25 y 64 años.
A pesar del alto porcentaje en denuncias entre las mayores (23,1 %) respecto a las jóvenes (5,5%), es importante señalar que estas últimas son también quienes menos buscan ayuda formal tras experimentar situaciones violentas. En cuanto a la violencia económica percibida varía; mientras que un15,1%de las mujeres entre 25 y 64 años reporta haberla sufrido,< strong >8.8%de aquellas mayores también lo hace.
A medida que se avanza en la comprensión sobre estas dinámicas complejas y preocupantes se hace evidente la necesidad urgente de políticas específicas para abordar cada uno de estos grupos vulnerables.
El informe considera especialmente vulnerables a las mujeres con discapacidad, las gitanas, las nacidas en el extranjero, las jóvenes de entre 16 y 24 años, y las mayores de 65 años.
El 14,8 % de las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % ha sufrido violencia física a lo largo de la vida por parte de alguna pareja, en comparación con el 9,7 % de las mujeres sin discapacidad.
Las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % denuncian la violencia en un 27,6 %, frente al 16,2 % de aquellas sin discapacidad.
El 16,5 % de las mujeres gitanas manifiesta haber sufrido violencia por parte de alguna pareja a lo largo de la vida.
El 13,3 % de las mujeres nacidas en el extranjero ha padecido violencia física por parte de alguna pareja, frente al 8,2 % de las mujeres nacidas en España.
Las mujeres jóvenes de entre 16 y 24 años presentan los niveles más altos de violencia sexual, con un 16,0 % que afirma haberla sufrido a lo largo de su vida.
Las jóvenes de entre 16 y 24 años son las que menos denuncian (5,5 %), mientras que las mujeres mayores de 65 años presentan tasas más elevadas (23,1 %).