El Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, ubicado en Canarias, donó 4.600 kilos de excedente alimentario a comedores sociales durante el pasado año. Esta iniciativa forma parte de un compromiso con la mejora de la gestión medioambiental y el aprovechamiento de alimentos, alineándose con la Agenda 2030 y la reciente Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario. El hospital utiliza un sistema de línea fría para garantizar que los alimentos se entreguen en condiciones sanitarias adecuadas, colaborando con una empresa especializada para asegurar la trazabilidad del proceso. Además, el centro está certificado bajo la norma internacional ISO 14001:2015 en gestión ambiental.
El Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, ubicado en Canarias y vinculado a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha destacado por su compromiso con la sostenibilidad. En el último año, este centro ha donado un total de 4.600 kilos de excedente alimentario a comedores sociales de la isla.
Esta iniciativa se enmarca dentro de un sistema de línea fría implementado en la cocina del hospital, que garantiza el adecuado aprovechamiento de los alimentos sobrantes. Este proceso asegura que los productos donados sean recibidos bajo condiciones sanitarias óptimas para su consumo, gracias a la colaboración con una empresa especializada en la gestión de estos excedentes.
El Insular-Materno Infantil se posiciona como uno de los primeros hospitales en España en adoptar esta práctica, alineándose con los objetivos establecidos en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Esta acción también respalda el reciente proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, aprobado por el Consejo de Ministros el 9 de enero de 2024.
Además, el hospital cumple con la normativa ISO 14001:2015, que certifica su compromiso con la gestión ambiental y la protección del entorno. Esta norma internacional permite a las instituciones demostrar su dedicación hacia prácticas sostenibles y responsables.
La labor del Complejo Hospitalario no solo contribuye a reducir el desperdicio alimentario, sino que también apoya a aquellos que más lo necesitan en la comunidad. Con estas acciones, se establece un modelo que puede ser replicado por otros centros sanitarios en toda España, promoviendo así una cultura de responsabilidad social y medioambiental.
Este esfuerzo conjunto entre salud y sostenibilidad refleja una tendencia creciente hacia prácticas más responsables dentro del sector sanitario, donde cada vez más instituciones buscan minimizar su impacto ambiental al tiempo que apoyan a sus comunidades locales.
El Complejo Hospitalario donó 4.600 kilos de excedente alimentario a comedores sociales el pasado año.
La cocina del hospital dispone de un sistema de línea fría que permite el aprovechamiento del excedente alimentario para un uso social, garantizando las condiciones sanitarias adecuadas de consumo.
La entrega se realiza con la intermediación de una empresa especializada que interviene en el proceso, asegurando que los alimentos sean recibidos en condiciones sanitarias adecuadas.
Esta acción está alineada con la Agenda 2030 y el proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, así como con la normativa ISO 14001:2015 de gestión ambiental.