España ha logrado reducir la infección activa por hepatitis C al 0,14% de la población, gracias a un exitoso plan de tratamiento que ha beneficiado a más de 172.000 personas desde 2015. Con una tasa de curación superior al 94%, el uso de antivirales de acción directa ha transformado el manejo clínico de la enfermedad y ha disminuido significativamente su circulación. A pesar de estos avances, aún quedan aproximadamente 13.000 personas sin diagnosticar, lo que representa un reto en la lucha por eliminar esta enfermedad como problema de salud pública antes de 2030. El Ministerio de Sanidad continuará implementando estrategias para mejorar el diagnóstico y tratamiento en poblaciones vulnerables.
Madrid, 1 de octubre de 2025. En el contexto del Día Internacional de la Hepatitis C, el Ministerio de Sanidad ha reafirmado su compromiso con la erradicación de esta enfermedad como un problema de salud pública. Esta declaración coincide con el décimo aniversario del Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C (PEACH), que desde su inicio en 2015 ha posicionado a España como uno de los líderes globales en diagnóstico, tratamiento y control del virus.
Un modelo terapéutico eficaz y sostenido
Desde la implementación del PEACH hasta finales de 2024, se han administrado tratamientos con antivirales de acción directa (AAD) a un total de 172.414 personas, alcanzando una tasa de curación superior al 94%. Estos tratamientos han revolucionado el enfoque clínico hacia la enfermedad y han tenido un impacto significativo en la reducción de la circulación del virus.
En la actualidad, la prevalencia de infección activa por virus de la hepatitis C (VHC) se sitúa en un 0,14%, lo que equivale aproximadamente a 54.500 personas. Si se excluyen los grupos con exposiciones a riesgo, esta cifra desciende al 0,12%, lo que representa alrededor de 45.000 casos en la población general.
Uno de los cambios más notables derivados de la extensión de estos tratamientos es la transformación del perfil de pacientes en lista de espera para trasplante hepático. En 2015, el 32% de estos pacientes presentaban infección por VHC; sin embargo, este porcentaje ha caído al 7% en 2024. Esta evolución ha permitido optimizar los recursos del sistema de trasplantes, reducir los tiempos de espera y mejorar el acceso para aquellos pacientes que padecen otras patologías hepáticas.
A su vez, se ha incrementado el uso de órganos procedentes de donantes infectados con hepatitis C, incluso para receptores seronegativos, manteniendo altos estándares de seguridad y ampliando las opciones terapéuticas disponibles.
A pesar del progreso logrado, se estima que cerca de 13.000 personas aún no han sido diagnosticadas. Esta población no identificada representa uno de los mayores desafíos en la fase final hacia la eliminación del virus. Para abordar esta situación, el Ministerio de Sanidad intensificará sus esfuerzos en colaboración con las comunidades autónomas, enfocándose en estrategias efectivas para el cribado en poblaciones vulnerables y garantizando una conexión eficiente entre diagnóstico y tratamiento.
España tiene como objetivo eliminar la hepatitis C como problema sanitario antes del año 2030, superando así las metas establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La experiencia acumulada durante esta década y los resultados obtenidos permiten vislumbrar una nueva etapa centrada en la detección precoz, equidad en el acceso y acciones interterritoriales coordinadas.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 172.414 | Número de personas que han recibido tratamiento con antivirales desde 2015 hasta finales de 2024. |
| 94% | Tasa de curación de los tratamientos administrados. |
| 0,14% | Prevalencia de infección activa por VHC en la población general. |
| 13.000 | Número estimado de personas no diagnosticadas con hepatitis C. |
La prevalencia de infección activa por hepatitis C en España es del 0,14%, lo que equivale aproximadamente a 54.500 personas.
Desde 2015 hasta finales de 2024, más de 172.000 personas han recibido tratamiento con antivirales de acción directa.
La tasa de curación de los tratamientos con antivirales de acción directa supera el 94%.
El porcentaje de pacientes en lista de espera con infección por hepatitis C ha disminuido del 32% en 2015 al 7% en 2024, optimizando así los recursos del sistema de trasplantes.
Aún se estima que cerca de 13.000 personas no han sido diagnosticadas, lo que representa un reto importante para eliminar el virus.
España trabaja con el objetivo de eliminar la hepatitis C como problema de salud pública antes del año 2030, adelantándose a las metas fijadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).