Arcópoli ha anunciado un cambio significativo en la gestión del Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia, convirtiéndolo en un organismo completamente independiente. Esta decisión surge tras presiones de la administración que intentaron censurar el análisis del contexto legislativo y político en sus informes. A partir de 2026, el Observatorio se gestionará exclusivamente a través del voluntariado, garantizando que su discurso no esté condicionado por ninguna institución. Este nuevo enfoque busca proporcionar un análisis profundo de los incidentes de odio y restituir el derecho de las víctimas a conocer toda la verdad sobre su situación. Además, se implementará el Proyecto “Madrid Sin Odio” para ofrecer atención psicológica y asesoría jurídica a las víctimas. Arcópoli reafirma su compromiso de ser una entidad crítica ante cualquier retroceso en los derechos LGTBI+.
Arcópoli reafirma su independencia en la lucha contra la LGTBIfobia
En un anuncio que marca un hito en su trayectoria, Arcópoli ha declarado su intención de fortalecer la autonomía del Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia. Esta decisión se produce tras el intenso clima de presión vivido en 2025, donde se exigió a la organización eliminar el análisis del contexto legislativo y político de sus informes. Con esta nueva dirección, el Observatorio se convierte en un organismo completamente independiente.
A partir de este año, el funcionamiento del Observatorio dependerá exclusivamente del voluntariado, lo que garantiza que ninguna entidad externa pueda influir en su discurso y análisis.
Esta resolución responde a las experiencias de censura sufridas por Arcópoli, especialmente cuando se condicionó la publicación del Informe de incidentes de odio de 2024. Para poder obtener la aprobación necesaria, se solicitó eliminar los apartados críticos respecto a las reformas legales LGTBI+ en la región.
Desde la perspectiva de Arcópoli, un informe sobre incidentes no debe limitarse a ser una mera recopilación de datos; debe servir como una herramienta para denunciar las causas detrás de la violencia y señalar la responsabilidad institucional en el aumento de actitudes hostiles.
«No aceptamos que se nos imponga presentar datos ‘desnudos’ sin proporcionar el contexto legal y social que los acompaña. Una estadística sin análisis es una estadística amordazada. Al independizar el Observatorio, devolvemos a las víctimas su derecho a conocer toda la verdad, incluyendo cómo los retrocesos en derechos fomentan la impunidad», afirmó Luis Fernando Rosales, Coordinador General de Arcópoli.
La reestructuración permitirá diferenciar entre la supervisión política y la atención directa a las víctimas, optimizando ambos servicios:
Este nuevo modelo se sustenta gracias al respaldo social. Arcópoli reafirma su compromiso fundacional: ser una entidad incómoda para quienes detentan el poder, especialmente cuando están en juego los derechos de las personas LGTBI+.
Aprovechamos esta ocasión para hacer un llamado a la sociedad civil y a nuestros asociados para continuar apoyando esta labor vital. En este momento, nuestro trabajo es más necesario y, sobre todo, más libre que nunca.
¿Necesitas ayuda? Si has sido víctima de un incidente de odio, puedes contactarnos al 618 54 71 66 o solicitar cita previa.
Arcópoli anunció que el Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia pasará a ser un organismo 100% independiente, gestionado exclusivamente a través del voluntariado, para garantizar que ninguna institución pueda condicionar su discurso.
La decisión fue una respuesta a las presiones y episodios de censura sufridos en 2025, cuando la administración exigió eliminar análisis críticos sobre reformas legislativas en informes relacionados con incidentes de odio.
El servicio de atención psicológica y asesoría jurídica especializada se integrará en el Proyecto “Madrid Sin Odio”, garantizando que el acompañamiento profesional a las víctimas siga contando con los recursos necesarios.
Arcópoli reafirma su compromiso fundacional de ser una entidad incómoda para el poder cuando los derechos de las personas LGTBI+ están en juego, haciendo un llamado a la sociedad civil para apoyar su labor de fiscalización.