Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona ha desvelado el mecanismo que permite a la bacteria Vibrio cholerae colonizar el intestino humano y producir la toxina del cólera. Publicado en Science Advances, este trabajo utiliza criomicroscopía electrónica para cartografiar con detalle el proceso de infección. Los investigadores han descubierto que los factores de transcripción ToxR y TcpP actúan como anclas moleculares, estabilizando la ARN polimerasa en una configuración productiva sin inducir cambios conformacionales. Este hallazgo abre nuevas vías para tratamientos contra el cólera, una enfermedad que sigue siendo un gran desafío de salud pública a nivel global.
Un estudio internacional, encabezado por un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona), ha proporcionado una explicación estructural clave sobre los mecanismos que permiten a la bacteria Vibrio cholerae colonizar el intestino humano y producir la toxina responsable de la diarrea potencialmente mortal. Este trabajo, publicado en Science Advances, ha logrado cartografiar, mediante criomicroscopía electrónica, el proceso de infección con un nivel de detalle sin precedentes, abriendo así nuevas vías terapéuticas accesibles.
Aunque ya se conocían los interruptores moleculares que regulan la propagación del cólera en el intestino, hasta ahora no existía un mapa 3D que mostrara cómo interactúan con el motor de transcripción bacteriano, la ARN polimerasa. Este nuevo estudio revela la arquitectura molecular de esta interacción, demostrando que el mecanismo es diferente a lo esperado.
“Comprender esta interacción a nivel molecular nos ofrece una nueva perspectiva sobre cómo se controla la virulencia bacteriana”, afirma Miquel Coll, investigador del CSIC en el Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB) y exdirector del laboratorio de Biología Estructural de Complejos de Proteínas y Ácidos Nucleicos en el IRB Barcelona. El equipo coordinado por Coll también incluyó al Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Heidelberg y a un laboratorio estadounidense.
El cólera representa un desafío significativo para la salud pública global, con estimaciones anuales que oscilan entre 1,3 y 4 millones de casos y decenas de miles de muertes reportadas mundialmente. La enfermedad, provocada por Vibrio cholerae, se propaga principalmente a través del agua y alimentos contaminados, afectando desproporcionadamente a regiones con acceso limitado a saneamiento seguro. Factores como conflictos armados, cambios climáticos y desplazamientos poblacionales han contribuido al aumento de brotes epidémicos. En respuesta al reciente resurgimiento global que afecta a 60 países y la alta mortalidad asociada, especialmente entre niños, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el cólera como una emergencia sanitaria de grado 3 en 2023.
ToxR y TcpP son factores clave en Vibrio cholerae que detectan señales externas como las sales biliares presentes en el intestino delgado humano. Una vez activados, estos factores se unen al ADN bacteriano para iniciar una cascada regulatoria que conduce a la producción tanto de la toxina del cólera como del pilus corregulado por toxinas, una estructura filamentosa que permite a la bacteria adherirse a las paredes intestinales.
A pesar de que muchos reguladores bacterianos están diseñados para inducir cambios conformacionales en la polimerasa para iniciar la transcripción, este estudio revela que ToxR y TcpP no alteran su forma. En cambio, actúan como anclas moleculares estabilizando una parte específica de la enzima (el dominio alfa-CTD) directamente sobre el ADN. Estos hallazgos indican que activar el gen de virulencia no se logra remodelando la maquinaria de transcripción, sino manteniéndola en una configuración productiva.
El cólera puede provocar deshidratación mortal en cuestión de horas, especialmente en niños y ancianos. Un tratamiento rápido con terapia de rehidratación y antibióticos puede reducir significativamente las tasas de mortalidad. Sin embargo, algunas cepas han desarrollado resistencia a diversos antibióticos. La similitud molecular observada entre los sitios activos donde ocurre la transcripción del ADN al ARN en la ARN polimerasa tanto de V. cholerae como de E. coli sugiere que los antibióticos existentes dirigidos contra esta polimerasa podrían ser optimizados para tratar eficazmente el cólera.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 1,3 - 4 millones | Casos anuales estimados de cólera. |
| Decenas de miles | Muertes reportadas anualmente por cólera. |
| 2023 | Año en que la OMS clasificó el cólera como emergencia de grado 3. |
| 60 países | Número actual de países afectados por brotes epidémicos de cólera. |
El estudio internacional liderado por el CSIC y el IRB Barcelona ofrece una explicación estructural de los mecanismos que permiten a la bacteria Vibrio cholerae colonizar el intestino humano y producir la toxina del cólera, lo que puede resultar en diarrea potencialmente mortal.
Se utilizó criomicroscopía electrónica para cartografiar el proceso de infección con un detalle sin precedentes, revelando la arquitectura molecular de cómo interactúan los interruptores moleculares con la ARN polimerasa de la bacteria.
Comprender esta interacción a nivel molecular proporciona una nueva visión sobre cómo se controla la virulencia bacteriana, lo que podría abrir nuevas vías terapéuticas para combatir el cólera.
El estudio sugiere que antibióticos existentes que actúan contra la ARN polimerasa podrían ser optimizados para tratar el cólera, especialmente considerando que algunas cepas han desarrollado resistencia a diversos antibióticos.
A pesar de ser prevenible y tratable, el cólera sigue siendo un gran desafío global de salud pública, con millones de casos anuales y una alta tasa de mortalidad, especialmente en regiones con acceso limitado a saneamiento seguro.