La vacunación contra la COVID-19 ha tenido un impacto significativo en la salud pública, evitando aproximadamente 20 millones de muertes a nivel global en su primer año. En Europa, se salvaron 1,6 millones de vidas y en España, cerca de 127.000 personas mayores de 25 años podrían haber fallecido sin esta intervención. A pesar de que la protección frente a infecciones leves puede disminuir con el tiempo y nuevas variantes como Ómicron, la efectividad de las vacunas para prevenir hospitalizaciones y muertes se mantiene alta, especialmente con dosis de refuerzo. La vacunación ha sido crucial para proteger a las personas mayores y residentes en centros de larga estancia, evitando miles de muertes e infecciones. Además, ha generado importantes ahorros económicos en el sistema sanitario. Se recomienda que durante la campaña 2025-2026 se vacunen las personas más vulnerables, incluyendo mayores de 70 años y aquellos con enfermedades crónicas. Las vacunas no solo han salvado vidas, sino que también han ayudado a evitar el colapso del sistema sanitario y facilitar el regreso a la normalidad.
Logros de la vacunación frente a la COVID-19
A nivel global, los resultados de la campaña de vacunación son impresionantes. Se estima que cerca de 20 millones de muertes fueron evitadas en el primer año de su implementación. En Europa, esta cifra se eleva a 1,6 millones de vidas salvadas, mientras que en España, aproximadamente 127.000 personas mayores de 25 años podrían haber fallecido si no se hubiera llevado a cabo la vacunación masiva.
La efectividad ante nuevas variantes
Un hallazgo crucial ha sido que, aunque la protección contra infecciones leves puede disminuir con el tiempo y con la aparición de nuevas variantes como Ómicron, los estudios indican que la protección contra hospitalizaciones, enfermedades graves y muertes se mantiene alta. Esto es especialmente cierto para aquellos que han recibido dosis de refuerzo.
Durante los primeros meses de 2022, con Ómicron circulando, las personas mayores que recibieron refuerzos mantuvieron una protección del 50–60% frente a infecciones. A pesar de la posible disminución de esta protección con el tiempo, el refuerzo sigue siendo fundamental para evitar complicaciones severas.
La vacunación ha tenido un efecto notable en las personas mayores y en aquellos residentes en centros de larga estancia, quienes fueron priorizados en el proceso. En las residencias españolas, se estima que se evitaron al menos 3.500 muertes y más de 17.000 infecciones durante los primeros meses de la campaña. La efectividad alcanzó niveles significativos: 97% frente a la muerte y 88% frente a hospitalizaciones.
Ahorro económico asociado a la vacunación
No solo se han logrado beneficios en salud pública; también hay un impacto económico considerable. En el País Vasco, por ejemplo, se calcula que durante 2021 la vacunación previno entre 15.000 y 24.000 muertes y entre 46.000 y 75.000 hospitalizaciones, lo que resultó en un ahorro neto superior a 26 millones de euros para el sistema sanitario.
El Ministerio de Sanidad ha emitido recomendaciones para la campaña 2025–2026, instando a la vacunación entre aquellos grupos más vulnerables ante la COVID-19:
A estos grupos se les aconseja recibir una dosis estacional, incluso si han sido vacunados anteriormente o han superado la enfermedad. Es importante que hayan pasado al menos tres meses desde su última dosis o infección, o seis meses en el caso de ciertas vacunas específicas.
Toma simultánea con otras vacunas
Aparte, cabe destacar que la vacuna contra la COVID-19 puede administrarse al mismo tiempo que la vacuna antigripal, facilitando así su inclusión en las campañas estacionales.
No solo han salvado vidas; las vacunas han jugado un papel crucial en prevenir el colapso del sistema sanitario, reducir el sufrimiento familiar y acelerar el retorno a una vida normalizada. A pesar del profundo impacto dejado por la pandemia, la elevada participación ciudadana en las campañas de vacunación ha sido esencial para lograr este éxito colectivo.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Muertes evitadas a nivel global en el primer año | 20 millones |
| Vidas salvadas en Europa | 1.6 millones |
| Muertes evitadas en España (mayores de 25 años) | 127,000 |
| Muertes evitadas en residencias españolas | 3,500 |
| Ahorro neto para el sistema sanitario en el País Vasco durante 2021 | 26 millones de euros |
A nivel global, se estima que la vacunación evitó cerca de 20 millones de muertes solo en el primer año de la campaña. En Europa, la cifra alcanza 1,6 millones de vidas salvadas, y en España, cerca de 127.000 personas mayores de 25 años podrían haber fallecido si no se hubiera iniciado la vacunación masiva.
La protección frente a infecciones leves puede disminuir con el tiempo y con la aparición de nuevas variantes, como Ómicron. Sin embargo, los estudios confirman que la protección frente a hospitalizaciones, enfermedad grave y muerte se mantiene alta, especialmente en personas que han recibido dosis de refuerzo.
La vacunación ha sido decisiva en personas mayores y residentes en centros de larga estancia. Se estima que solo en las residencias españolas se evitaron al menos 3.500 muertes y más de 17.000 infecciones en los primeros meses de la campaña.
En el País Vasco, durante 2021, se calcula que la vacunación evitó entre 15.000 y 24.000 muertes y entre 46.000 y 75.000 hospitalizaciones, lo que resultó en un ahorro neto de más de 26 millones de euros para el sistema sanitario.
Se recomienda que se vacunen las personas mayores de 70 años, personas con enfermedades crónicas graves o con el sistema inmune debilitado, quienes viven en residencias u otras instituciones cerradas, así como personal sanitario y cuidadores de personas vulnerables.
Sí, la vacuna frente a la COVID-19 puede administrarse al mismo tiempo que la de la gripe, facilitando su inclusión en las campañas estacionales.
Las vacunas no solo han salvado vidas; también han contribuido a evitar el colapso del sistema sanitario y a acelerar el regreso a la vida cotidiana tras la pandemia.