El informe "Estado de las Paternidades en España 2026", presentado por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, revela que el 40% de las madres deben dejar de trabajar para cuidar a sus hijos, en comparación con el 26% de los padres. Esta sobrecarga genera estrés y malestar psicológico, afectando especialmente a las mujeres, quienes enfrentan una mayor insatisfacción laboral y precariedad económica. El estudio destaca que tanto madres como padres comparten responsabilidades de cuidado, pero persisten desigualdades estructurales que limitan un reparto equitativo. Además, más del 70% de las parejas cree que hay un reparto justo de tareas, aunque esta percepción es mayor entre los hombres. Las políticas públicas, como la ampliación del permiso por nacimiento o adopción, son vistas como herramientas clave para transformar estos roles y mejorar la conciliación familiar.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, junto a la secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, han dado a conocer el informe titulado Estado de las Paternidades en España 2026. Este estudio, elaborado por Convive Fundación Cepaim, se inscribe dentro del marco del Estado de la Paternidad en el Mundo (SOWF 2026), coordinado por Equimundo y financiado por el Ministerio de Igualdad.
El documento destaca la relevancia de los cuidados en las sociedades actuales, analizando cómo hombres y mujeres experimentan esta responsabilidad al intentar equilibrar sus vidas personales, laborales y familiares. A pesar de que ambos géneros comparten diversas responsabilidades en el cuidado de niños, ancianos y hogares, persisten barreras estructurales y culturales que obstaculizan una distribución equitativa.
Según el informe, un 67% de las madres y un 62% de los padres reportan no tener tiempo suficiente para descansar o dedicarse al autocuidado. Además, un 67% de las madres y un 61% de los padres carecen del tiempo necesario para formarse o desarrollar nuevas habilidades. Esta “pobreza de tiempo” repercute negativamente en su bienestar emocional y salud mental.
Cuidar implica asumir elevados costes económicos y laborales. El informe revela que un 62% de los encuestados vive en una situación financiera precaria que dificulta cubrir gastos regulares o enfrentar emergencias. Las madres son las más afectadas: un 40%% ha dejado su empleo frente a un 26%% de los padres. Además, el 77%% de las madres expresa insatisfacción laboral, comparado con el 65%% entre los padres.
Aproximadamente un 42%% indica que conciliar el trabajo con los cuidados es complicado debido a la falta de permisos adecuados y escasas facilidades proporcionadas por las empresas.
Más del 54%% de los participantes considera que su principal preocupación es la seguridad económica para cuidar a sus familias y asegurar el futuro económico de sus hijos. También expresan inquietudes sobre la salud y bienestar infantil, desafíos educativos y la influencia del entorno digital en la conciliación familiar.
Esa sobrecarga se traduce en estrés y fatiga mental; síntomas más frecuentes entre las madres. Un 26%% ha experimentado síntomas físicos relacionados con la ansiedad en las últimas dos semanas. Por otro lado, los padres tienden a manifestar conductas riesgosas o malestar psicológico menos visible.
El análisis del Estado de las Paternidades en España 2026 muestra una evolución hacia modelos más involucrados y afectivos; sin embargo, aún existen desigualdades significativas. Un abrumador 89%% disfruta cuidar a sus hijos e hijas, aunque reconocen que la corresponsabilidad sigue siendo insuficiente.
A pesar de que más del 70%% cree que hay una distribución justa de tareas en pareja, esta percepción es mayor entre los hombres. La brecha se manifiesta especialmente en el tiempo dedicado a tareas menos gratificantes como la limpieza del hogar; un 10%% más de mujeres dedica más de una hora diaria a estas labores. En contraste, los padres suelen invertir más tiempo en su autocuidado.
Cambiar el reparto equitativo reduce la sobrecarga y fortalece las relaciones de pareja; así lo asegura el 83%% de los encuestados. Sin embargo, para el 47%% este tema genera conflictos dentro de la relación.
A pesar del avance hacia modelos más igualitarios, se observa un retroceso en algunos discursos tradicionales sobre género entre jóvenes: más del 40%% opina que es mejor si los hombres trabajan fuera mientras las mujeres cuidan del hogar. Asimismo, un alarmante 82%% de hombres jóvenes considera que ciertas responsabilidades parentales son exclusivamente femeninas.
A modo final, el informe resalta cómo políticas públicas como la equiparación del permiso por nacimiento o adopción pueden transformar roles tradicionales al fomentar una mayor implicación paterna en la crianza.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 40% | Porcentaje de madres que han dejado de trabajar para cuidar. |
| 26% | Porcentaje de padres que han dejado de trabajar para cuidar. |
| 67% | Porcentaje de madres que no tienen tiempo suficiente para el descanso y autocuidado. |
| 62% | Porcentaje de encuestados que están en una situación de inseguridad financiera. |
El 40% de las madres tiene que dejar de trabajar para cuidar, frente al 26% de los padres.
La sobrecarga genera estrés, fatiga mental y malestar psicológico. Las madres experimentan síntomas físicos asociados a la ansiedad con mayor frecuencia que los padres.
El 67% de las madres y el 62% de los padres no tienen tiempo suficiente para el descanso, autocuidado y ocio, lo que impacta negativamente en su bienestar emocional y salud mental.
Más del 54% considera que su principal preocupación es la seguridad económica para cuidar a su familia, así como la salud y bienestar de sus hijos.
El informe indica que las paternidades están en transformación hacia modelos más implicados, pero aún existen desigualdades persistentes y resistencias culturales.
Las políticas públicas, como la equiparación del permiso por nacimiento o adopción, pueden contribuir a redefinir los roles de género y legitimar la implicación de los padres en la crianza.