La semana que comienza el 13 de abril se presentará con un ambiente inusualmente frío para esta época del año. Se anticipan heladas en diversas zonas del interior, y las temperaturas no superarán los 20 °C en amplias áreas. No obstante, ese mismo día marcará el inicio de un ascenso térmico que se prolongará durante los días siguientes. Así, la segunda mitad de la semana experimentará un aumento notable en las temperaturas, convirtiéndose en más cálida de lo habitual en gran parte de la Península. Las precipitaciones, por su parte, serán escasas y se concentrarán principalmente en el extremo norte.
Para la semana siguiente, del 20 al 26 de abril, el pronóstico presenta una mayor incertidumbre, algo común en previsiones a largo plazo. Según los datos disponibles actualmente, se espera que esta semana sea más cálida de lo normal en la Península y, en menor medida, en Baleares; mientras tanto, Canarias podría registrar temperaturas cercanas a lo habitual o ligeramente inferiores. En cuanto a las precipitaciones, no hay una tendencia clara para la mayor parte del territorio.
Pronóstico incierto para finales de abril
La incertidumbre aumenta aún más para la semana del 27 de abril al 3 de mayo. Se prevé que esta semana también sea más cálida de lo habitual en la Península y Baleares. Sin embargo, no se vislumbra una tendencia definida respecto a las precipitaciones.
En resumen, el panorama meteorológico para las próximas semanas indica un inicio frío seguido de un calentamiento progresivo y temperaturas superiores a lo normal hacia finales de abril y principios de mayo.
Acerca de AEMET
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