www.estiloysalud.es

COVID19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado que la semana pasada se registró el menor número de fallecimientos por coronavirus desde marzo de 2020 en todo el mundo e instó a los gobiernos a aprovechar la oportunidad para seguir poniendo en marcha medidas de prevención contra la enfermedad.

Muestra de la relación entre ciencia y ciudadanía, las redes sociales pusieron el foco sobre nuevas cuestiones de la covid-19, como los efectos de la vacuna sobre la menstruación.

Investigadores de la Universidad de São Paulo, en Brasil, efectuaron un seguimiento de 701 pacientes internados debido a complicaciones derivadas de la enfermedad en el Hospital de Clínicas de la institución, en la ciudad de São Paulo.

La Comunidad de Madrid ha publicado el Estudio sobre el impacto socioeconómico del COVID-19 en la población joven, un trabajo cuyas conclusiones servirán para desarrollar políticas orientadas a superar los problemas detectados a través de las más de 4.400 encuestas realizadas a madrileños de 14 a 30 años, entre el 29 de septiembre y el 25 de octubre de 2021.

El virus se sigue propagando por todo el mundo, por lo que el director de la agencia sanitaria de la ONU ha decidido volver a reunir a los expertos que pueden recomendar declarar la máxima alerta sanitaria. Los casos de COVID-19 han aumentado casi un 30% en las últimas dos semanas.

Desarrollados por el CSIC y la empresa salmantina Immunostep, ahora serán fabricados por la empresa Biotech Africa para llegar a los países del continente.

Simulaciones matemáticas muestran que si se ejecutan adecuadamente, las medidas no farmacológicas tienen la capacidad de contener el COVID-19 incluso en ciudades con baja tasa de vacunación.

Aparatos que combinan láser, ultrasonido y presión negativa ayudan a regenerar tejidos y a tratar lesiones musculares, articulares, neurológicas, dermatológicas y pulmonares.

Un estudio realizado en la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil, ayuda a entender a nivel molecular por qué algunas de las personas infectadas con el SARS-CoV-2 desarrollan una inflamación sistémica potencialmente fatal aun después de eliminar el virus del organismo. Estos pacientes generalmente pasan días internados en terapia intensiva, requieren de ventilación mecánica y exhiben complicaciones tales como fibrosis pulmonar y trombosis.

Un estudio de las universidades Rey Juan Carlos y Complutense de Madrid ha comparado los síntomas durante la fase aguda y a los seis meses de la infección de las variantes Wuhan, alfa y delta del SARS-CoV-2.

El Comité de Emergencias considera que, aunque ya no mueren tantas personas por la enfermedad, la propagación de nuevas variantes del coronavirus aún puede tener un gran impacto sanitario. Los expertos se reunirán la semana que viene para analizar si declaran la alerta por la viruela del mono, que ya está presente en 63 países con más de 9200 casos.

Pese al descontrol en la recogida de datos, así como del propio virus, la 'séptima' -para algunos octava- ola de la pandemia deja de ser una quimera para convertirse en una realidad palpable que ha obligado a pronunciarse al ministerio de Sanidad.

Un grupo de investigación del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València (UV), ha desarrollado un método para detectar virus como el causante de la pandemia mundial de covid-19, el SARS-CoV-2, mediante la técnica de edición genética conocida como CRISPR.

El COVID-19 paró el mundo hace algo más de dos años y parece que ha venido para quedarse. Pese a un repunte de casos en Europa tras la relajación de las medidas, el continente parece recuperarse frente a datos más preocupantes en América y China, donde se ha sufrido el mayor incremento de casos.

Investigadores del CSIC han obtenido anticuerpos neutralizantes eficaces frente a las variantes más virulentas del SARS-CoV-2 y que pueden utilizarse como terapia en pacientes de covid-19. Los investigadores, que han publicado el estudio en Frontiers in Immunology, han producido los anticuerpos mediante cultivos celulares en el laboratorio y afirman que la producción ya puede escalarse para su aplicación clínica.